Mi granito de arena dentro de las IAA

Terapia asistida con perros

Después de varias llamadas y mails sobre los cursos de Barcelona y Madrid pidiéndome más información me he animado a escribir este post en nuestro blog  para explicar mi punto de vista y la razón del curso.

El curso principalmente se basa en el trabajo que realice hace unos años, como proyecto final del Postgrado  “ Diagnóstico e Intervención en el Trastorno del Espectro Autista“ en la Universidad de Barcelona. Cuando plantee el tema “ El perro como elemento facilitador y motivador dentro de a intervención psicopedagógica de niños con TEA (Trastornos del Espectro Autista) “, a mi tutora no le pareció muy buena idea, había tenido trabajo de alumnas anteriores donde el perro tenia “poderes mágicos”,  gracias al perro  el niño hablaba, miraba a los ojos, se quedaba sentado, sonreía, etc………….todas las mejoras se “debían” al perro y el papel del profesional que llevaba años trabajando con el niño quedaba completamente olvidado.

Tuve que hacerle entender que mi punto de vista era otro, no era ni el  “perro circo” ni el “perro milagro”  era utilizar técnicas y material reconocido para intervenir con TEA y adaptarlo a las intervenciones con los animales, siendo la función del perro servir de elemento reforzador y motivador de conducta . Y en el caso del perro de asistencia creo que es un perro con un adiestramiento de un coste tan elevado, que debe y puede aportar muchas más cosas y que los padres y otros profesionales podrían utilizarlo también como perro de apoyo para poder trabajar otras habilidades.

Esa motivación que genera el perro en el niño se puede utilizar como complemento de tratamientos psicoeducativos y psicológicos, por ejemplo para fomentar la comunicación dentro de los ” Sistemas alternativos/aumentativos de comunicación”, también motivar dentro de tareas del método TEACCH, dentro de la terapia cognitivo conductual, para conseguir hábitos de autonomía, para facilitar a los padres en las tareas cotidianas a través del modelo con el perro, para trabajar las habilidades sociales …

Argumentando punto por punto, mi tutora,  una persona reconocida y especialista en TEA,  me acepto el proyecto de fin de postgrado, le gusto, lo entendió y recuerdo que me dijo al darme su feedback y valoración final “ Ahora sí, ahora si lo veo”.   Y hace unos días  me escribía “No fue fácil para mi tutorizar tu proyecto pero también he aprendido mucho y he podido ampliar “mis miras” con respecto al “uso” de los animales en personas con autismo”.

Y este es mi objetivo, como profesional de la psicología, poder aportar mi granito de arena y hacer que muchos profesionales de la salud que son reacios a escuchar y a creer en las intervenciones asistidas con perros acaben entendiendo y apoyando sus beneficios. Pero antes queda mucho trabajo, ya que hay que sacar la idea de “perro circo” y “perro mágico” que se ha dado y se sigue dando en algunos casos, y aportar a las intervenciones asistidas con perros una metodología más estructurada y reconocida por los profesionales que intervienen a diario en personas con TEA u otros colectivos.

 

Silvia Rodriguez
Psicóloga nº: 11.640