Discapacidad física

Discapacidad física y terapia asistida con perros

El perro: fuente de amor incondicional

El perro no juzga y ofrece amor incondicional independientemente de la expresión oral, problemas motores, apariencia física u otras dificultades que pueda
presentar el usuario con el que está trabajando.

Esta aceptación incondicional crea un entorno de confort donde podemos
trabajar diferentes objetivos en un entorno relajado.

DESTINATARIOS
Personas de cualquier edad con discapacidad física de cualquier tipo (parálisis cerebral, enfermedades degenerativas, neuromusculares, accidentes de tráfico…)

OBJETIVO:
Mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad física, promoviendo la adquisición de habilidades adaptativas que faciliten y favorezcan su relación con el medio.

SESIONES:
Las sesiones tienen una duración de 45 minutos. Se realizan de forma individual o en pequeños grupos de unos 8 usuarios. Este programa se puede realizar en diferentes centros de día, residencias, centros de ocio, campamentos…

ÁREAS DE TRABAJO:

  • Área cognitiva y psicológica: gracias a la presencia del perro en las sesiones se trabaja de una forma divertida y amena  la adquisición de conceptos (esquema corporal, temporo-espaciales…),desarrollar la atención del usuario por la actividad que se está realizando, desarrollar los distintos tipos de memoria, aumento de la autoestima, disminuir conductas desadaptativas….
  •  Área psicomotora: a través del contacto con el animal y  divertidos juegos con él  se busca mejorar la coordinación motora, los reflejos motores ,  favorecer la relajación muscular, mejorar el  control postural, fomentar las habilidades y destrezas manipulativas ( coger, tirar, abrir….)  aumentar la autonomía de actividades de la vida diaria (desplazamiento, aseo e higiene personal, alimentación…)
  • Área de lenguaje y comunicación: el interés que general el perro es una gran motivación para el usuario para ayudarle en el uso y desarrollo del lenguaje, estimular la comunicación verbal y no verbal,  favorecer la  intención comunicativa, utilizar sistemas alternativos o aumentativos de la comunicación…
  • Área sensorial: el perro por si solo es un gran estimulo para el usuario, realiza continuos movimientos, tiene un olor característico, realiza ruidos,  la textura de su pelaje…. es un mundo vivo lleno de estímulos que  invitan  a través de diferentes juegos con el perro a promover el desarrollo de la sensibilidad táctil, auditiva y visual.
  •  Área afectivo-social: el animal cubre la necesidad de tocar y ser tocados, mejorar el estado anímico y  la motivación personal, aumenta las interacciones positivas interpersonales,  promueve la empatía, favorece las relaciones sociales y el deseo de hacer una actividad en grupo, ayuda a promover la adquisición de hábitos de autonomía, favorece el trabajo en equipo….

“Los ojos de un animal tienen el poder de hablar un gran idioma.”

Martin Buber