Discapacidad Intelectual

Discapacidad intelectual y terapia asistida con perros

El perro: un gran estímulo de motivación

Las personas con discapacidad intelectual suelen necesitar altas dosis de
motivación para seguir una actividad.

La presencia de un perro de terapia en las sesiones es una de las claves para
alcanzar estos niveles de motivación y conseguir un entorno relajado y propicio para un aprendizaje efectivo.

DESTINATARIOS:
Personas con discapacidad intelectual de diferentes edades.

OBJETIVOS:
Mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, ofreciendo mejoras en las eras que más interfieren en su día a día:   comunicación verbal y no verbal, manejo y control de emociones, desarrollo de habilidades sociales, actividades de la vida diaria y modificación de conductas desadaptativas.

SESIONES:
Las sesiones tienen una duración de 45 minutos. Se realizan de forma individual o en pequeños grupos de unos 6- 8 usuarios. Este programa se puede realizar en diferentes escuelas de educación especial, centros de día, residencias, talleres ocupacionales, centros de ocio, campamentos…

ÁREAS DE TRABAJO:

  • Área social-emocional:Muchas veces el comportamiento inadecuado social de las personas con discapacidad  intelectual es debido al resultado de  percepciones incorrectas de las situaciones sociales. Tienen dificultades para expresar lo que sienten y lo que piensan, no saben controlar  ni modificar, en muchas ocasiones, sus estados de ánimo y  emociones, tienen dificultades para discriminar y regular una conducta en función de un contexto y son incapaces de entender los sentimientos y percepciones de los demás.  Todas estas dificultades son aspectos importantes del aprendizaje social y emocional y las trabajaremos a lo largo de este programa.
  • Área cognitiva: a través del interés que genera el perro buscamos realizar actividades divertidas y atrayentes para fomentar el aprendizaje positivo, aprender divirtiéndose es una de las bases de este programa.
  • Habilidades de la vida cotidiana: junto al perro realizamos ejercicios que buscan  promover el máximo nivel de autonomía e independecia personal en los hábitos cotidianos y  del  hogar: hábitos de higiene, uso de cubiertos, vestirse, guardar la ropa,  guardar y recoger objetos, limpiar…
  • Área de comunicación y lenguaje: el perro nos puede servir como un motivador para estimular  la comunicación verbal y no verbal, ayudar a entender la importancia de un tono de voz adecuado y de  los gestos que utilizamos al comunicarnos.
  • Conductas adaptativas:  mediante técnicas de modificación de conducta junto el perro como herramienta reforzadora y motivadora ,buscamos disminuir/eliminar las conductas desadaptativas que sufre el usuario y que interfiere en su día a día en su relación con los demás y promover todas las conductas adaptativas que les facilitan su integración.
  • Área psicomotora: junto a divertidas actividades con el perro trabajamos la torpeza,  debilidad  y  coordinación motora, la motricidad fina, disminución de estereotipias, organización espacio-temporal, lateralidad…

“Lo mejor acerca de los animales es que no hablan demasiado.”

Thornton Wilder